¿Qué pasa Miami-Dade?

Punishment to Rivera in District 26

Ileana Ros-Lehtinen and Mario Diaz-Balart with broad support from voters.

Para leer en Español

By Sergio Boffelli

sboffelli1@gmail.com

The headline of this article is reminiscent of the TV series “¿Qué pasa USA?”, the story of an immigrant family in full cultural transition that marked an era in the then Dade County during the late 70s.

Now the question might be “Qué pasa Miami-Dade?” In a county that constantly receives new residents and houses much diversity, some projections tend to become blunder.

Times are changing, and people with them. And it seems that loosing confidence in a politician has become easier than ever, and above all to let them know this, thanks to the freedom and democracy that we all live in America.

We saw it in March 2011, when 88% of voters recalled the then powerful County Mayor Carlos Alvarez. On the same occasion the voters also chose to send home the influential Commissioner Natcha Seijas. Remember?

Those were clear signals. The local politicians should have learned that there comes a time that voters may lose confidence in them, whether for good reasons or not.

So, this November 6 Miami-Dade decided to award their votes to two well-known leaders and federal lawmakers Ileana Ros-Lehtinen (District 18) with 60.16% of the votes, and Mario Diaz-Balart (District 25) with 77.23%.

But Republicans have lost a stronghold in Miami-Dade: District 26 has passed into the hands of the Democrats, represented by Joe Garcia. David Rivera achieved 43.10% of the votes and Garcia 53.71%. 

Garcia, former president of the Democratic Party of Miami-Dade has been focused in the congressional races to finally achieve the desired results. In 2008 he faced Mario Diaz-Balart, but lost to the 52.98% of the votes for the Republican. Garcia won 47.02%, but was so close that probably disturbed his opponent who, soon after, and as part of the local political accommodation, would replace his brother Lincoln who resigned from district 21.

The districts were modified for this election, as a result of the National Census 2010.

Then Republicans prompted David Rivera, a State Representative since 2002 in Tallahassee, and a strong critic of the Castro regime and travel permits to Cuban American and Cuban legal residents to visit their homeland.

In November of that same year was the first time Rivera and Garcia dispute the District. A competition characterized by mutual accusations. Eventually Rivera won with 51.01% of the vote, and Garcia had to settle for 44.12%.

But Garcia did not wait long for the possibility of reaching the post, and again former local Republican Party chairman and former chairman of the Democratic Party of Miami-Dade were to meet again. This time Garcia achieved his goal by a comfortable margin, but not before new allegations was highlighted by some media against Rivera.

The death blow, I think, was the decision of the Ethics Commission of Florida, that a few weeks before the election drew eleven allegations against Rivera while serving as State Representative in Tallahassee.

Rivera reiterated his innocence and that everything have been a campaign against him. But voters seem too tire of continuous allegations.

What will happen now? ¿Qué pasa Miami-Dade? It is clear voters of Miami-Dade despite partisan slogans…, vote for the candidates they think suitable, or has shown that serves the community.

It is therefore expected that Ros-Lehtinen, Diaz-Balart and Garcia now put aside party differences and work together for the good of South Florida. That’s what the voters expect. No doubt times are changing. For good, I hope.

————————- En Español ——————-

 ¿Qué pasa Miami-Dade?

Castigo a Rivera en distrito 26, 

Ileana Ros-Lethinen y Mario Díaz-Balart con amplio respaldo de electores

Por Sergio Boffelli

sboffelli1@gmail.com

El titular de este articulo recuerda al de la serie televisiva “¿Qué pasa USA?”,  la historia de una familia de inmigrantes en plena transición cultural, que marcó una época en el entonces condado Dade de finales de los años setentas.

Ahora la pregunta pudiera ser “¿Qué pasa Miami-Dade?”, en un condado que recibe un flujo constante de nuevos residentes y alberga tantas diversidades, en el que algunas proyecciones tienden a convertirse en error garrafal.

Los tiempos están cambiando, y las gentes con ellos. Y parece que perder la confianza en un político se ha vuelto más fácil que nuca, y sobre todo hacérselo saber, gracias a la libertad y democracia que vivimos en Estados Unidos.

Lo vimos en marzo del 2011, cuando 88% de los votantes destituyeron al entonces poderoso alcalde condal Carlos Álvarez. En esa misma ocasión los votantes también optaron por enviar a su casa a la influyente comisionada Natcha Seijas.

Fueron señales claras. La clase política local debería haber aprendido que llega un momento que los electores pueden perder la confianza en los oficiales electos, ya sea por razones justificadas o no.

Así las cosas, este 6 de noviembre Miami-Dade decidió premiar con su voto a los congresistas federales Ileana Ros-Lethinen (Distrito 18) con 60,16% de los votos, y Mario Díaz-Balart (Distrito25) con 77,23%.       

Sin embargo los Republicanos han perdido un bastión en Miami-Dade: el distrito 26 ha pasado a manos de los Demócratas, representados por Joe García.  Rivera logró el 43,10% de los votos y García el 53,71%. 

García, ex presidente del Partido Demócrata de Miami-Dade ha insistido en la contienda congresional hasta lograr los resultados deseados. En 2008 se enfrentó a Mario Díaz-Balart, pero perdió ante el 52,98% de los votos a favor del republicano. García obtuvo el 47,02%, pero estuvo tan cerca que probablemente inquietó a su oponente quien, poco después y como parte del acomodo político local, remplazaría a su hermano Lincoln que abandonaría el distrito 21.

Los distritos y su numeración fueron modificados para esta elección, fruto de los resultados del cenco nacional del 2010.

Entonces en 2010 los republicanos impulsaron a David Rivera, un Representante Estatal que desde el 2002 en Tallahassee se hacia escuchar como acérrimo anti castrista y critico de los permisos de viajes a Cuba a los isleños residentes en Estados Unidos.

En noviembre de ese mismo año fue el primer encuentro entre Rivera y García, quienes escenificaron una agria contienda caracterizada de mutuas acusaciones y reclamos. Al final Rivera se impuso con 51,01% de los votos, y García debió conformarse con el 44,12%.

Pero este último no esperó mucho para contemplar nuevamente la posibilidad de alcanzar el cargo, y nuevamente se enfrentaron el ex presidente del Partido Republicano y el ex presidente del Partido Demócrata de Miami-Dade. Y esta vez García logró su objetivo por un cómodo margen, no sin que antes nuevas alegaciones fueran destacadas por algunos medios contra Rivera.

El golpe mortal, me parece, fue la decisión de la Comisión de Ética de la Florida, que pocas semanas antes de las elecciones señaló a Rivera por once supuestas faltas mientras fungía como Representante estatal en Tallahassee.

Rivera ha reiterado su inocencia y que todo se ha tratado de una campaña en su contra. Sin embargo los votantes parecen cansarse de continuas alegaciones.

¿Que pasará ahora? Esta claro que los electores de Miami-Dade no siguen mayormente las consignas partidarias, sino que votan por el candidato que les parece idóneo, o que ha demostrado que sirve a la comunidad.

Por eso es de esperarse que tanto Ros-Lethinen, Díaz-Balart y García, sepan dejar a un lado diferencias partidarias y trabajen unidos por bien del sur de la Florida. Eso es lo que se necesita, y lo que los votantes esperan. Sin duda los tiempos están cambiando. 

 

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