ROSANNA D’AMICO de AMBROSINO: LA EMBAJADORA DEL ZULIA EN CARACAS

| November 20, 2017

 

Conversación con una de las galeristas más importantes de Venezuela en las décadas de los 80’s y 90’s.

 

Edda Pujadas, @epujadas

 

Rosanna D’Amico es, definitivamente, una mujer consagrada a las artes. Ella dirigió por 25 años el Centro de Arte Euroamericano, mejor conocido como Galería Euroamericana, ubicada en las urbanizaciones caraqueñas de Altamira y Las Mercedes, y que se distinguió por promover el arte joven venezolano y el zuliano de manera especial, por lo que le dieron en Maracaibo el cariñoso apodo de  “La Embajadora del Zulia en Caracas”.

Esta prestigiosa galería de arte, que funcionó en Caracas, desde el año 1975 y hasta el 2002, abrió en 1991 sucursal en Miami, con el nombre “Ambrosino Gallery”, operando primero en Coral Gables, luego en North Miami y finalmente, en Wynwood donde cerró en el año 2008. “Bajo la dirección de mi hijo, Genaro Ambrosino, nos dedicamos en los primeros años a exponer y promocionar el arte venezolano y por supuesto, zuliano en Estados Unidos”, comenta la señora D’Amico.

Cuando le pregunté acerca de que estudios realizó para convertirse en galerista, la señora D’Amico me contó con nostalgia que ella nunca tuvo un aprendizaje académico de las artes y que empezó a vincularse a ellas casi que por casualidad. “Fue mi esposo, Michele Ambrosino, quien a través de su hermano menor Ferdinando (que es artista plástico), quien decidió abrir galería en Caracas y como él tenía su trabajo, yo me dediqué a atenderla y siendo osada, cometiendo errores y aprendiendo de ellos fue que me convertí en galerista”.

Para la señora D’Amico estos fueron años de mucho aprendizaje, visitando estudios de artistas, museos, otras galerías y viendo exposiciones, para hacerse de una educación empírica que se fue reforzando con el olfato que desarrolló para descubrir a nuevas estrellas en el campo de las artes. Cabe destacar que, entre finales de los 80’s y toda la década de los 90’s, hubo siempre algún artista representado por la Galería Euroamericana que fue premiado en algún salón de Venezuela o exposiciones internacionales.

Como ya apuntamos, con los años, Rosanna D’Amico se enamoró del arte del Zulia y se dedicó a impulsar la llamada “Escuela de Maracaibo”, cuyos integrantes siempre fueron apoyados por ella. Como punto culminante, en 1984, el entonces comisionado de Venezuela para la Bienal de Venecia, Roberto Guevara, escogió a tres artistas de Maracaibo representados por la Galería Euroamericana (Henry Bermúdez, Ángel Peña y Carmelo Niño) para que representaran a Venezuela en la Bienal de ese año, aunque por razones politicas Venezuela acabó no participando. Sin embargo, debido a su gran calidad, estos tres artistas acabaron participando en la edicion siguiente de la Bienal en 1986 cuando fueron seleccionados de nuevo para ella por el entonces comisionado de Venezuela, el doctor Rafael Pineda.

“A parte de estos tres artistas, también tuvimos el honor de representar a artistas de la talla de Felipe Herrera, Ernesto Zalez, Adonay Duque, Carlos Zerpa, Luis Lizardo, Víctor Hugo Irazabal, Alessandro Balteo, Jose Bedia, Florencio Gelabert, Emerio Dario Lunar, Pedro Angel Gonzalez y muchos otros”.

El prestigio de la Galería Euroamericana fue tal que, incluso Sofia Imber, directora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, fue fiel seguidora de la obra de Rosanna D’Amico y pedía ver las exposiciones un día antes de la inauguración para escoger de primera mano y antes que nadie la pieza o piezas que consideraba que merecían estar en la colección del museo que dirigía.

Muchos de los artistas que la Galería Euroamericana apoyaba fueron presentados en diversos confines del planeta pues la visión de Rosanna D’Amico siempre fue la de exportar el arte venezolano y zuliano y a partir de 1989, comenzó a participar en ferias internacionales, entre las que destacaron Art Miami, Art Chicago, Tokyo International Art Expo, Art Asia (Hong Kong) y Gramercy en Nueva York, Los Angeles y Miami.

Debido a que el enfoque y pasión de la señora D’Amico era impulsar el arte joven venezolano y zuliano, no fueron muchos los artistas extranjeros presentados en su galería, pero hubo exposiciones memorables como, por ejemplo, las de Andre Masson, José Bedia, Lyle Ashton Harris, Manuel Hernández, Novello Finotti, Florencio Gelabert, del mismo Ferdinando Ambrosino, Bruno Cassinari, Elvio Becheroni y Gerda Gruber, por nombrar sólo unos pocos

En el 2002, la Galería Euroamericana cerró sus puertas por motivos de salud de la señora D’Amico, quien en el 2015, decidió trasladare a Miami. “Tenía muchísimas obras que mi esposo y yo acumulamos durante años. Era una colección de 2 mil piezas de arte venezolano, así que me traje unas 700 obras, otras las regalé a familiares y amigos, pero la gran mayoría, (más de mil) las doné al Museo de Arte Contemporáneo del Zulia (MACZUL),

“Decidí hacer esta donación como un gesto de agradecimiento a una región que me dio tanto a mí y a la Galería Euroamericana y también para premiar el esfuerzo de una institución que aun hoy en día se resiste a recibir fondos del gobierno para su funcionamiento, porque quiere mantener su independencia cultural y artística y no someterse a las directrices del régimen de gobierno en Venezuela”.

Por esta donación, la más grande en número jamás efectuada por un coleccionista privado a un museo de Venezuela, Rosanna D’Amico recibió, en febrero del 2016, la Orden Museo de Arte Contemporáneo del Zulia en su única Clase y se destinó, de manera permanente, una de las salas de este museo a la colección Ambrosino-D’Amico.

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